Peru Inca Trail su Gastronomia

Peru Inca Trail su Gastronomia – Platos típicos: En una ciudad tan llena de tradiciones, como es el Cusco, las comidas forman parte de un milenario legado que con el transcurrir del tiempo se ha ido perfeccionando y enriqueciendo con ingredientes llegados de todas partes del mundo. En la ciudad del Cusco, las chicherías y picanterías que ofrecen comidas típicas han dejado de ser recintos exclusivos de los cusqueños, y ahora forman parte del circuito turístico de visita indispensable. Entre los platos más conocidos de la gastronomía cusqueña tenemos:

Cachun chuño – Peru Inca Trail su Gastronomia

Potaje horneado a base de chuño blanco y negro entero, con queso fresco o mantecoso y leche. Para su preparación, se pone a hervir chuño blanco y negro entero. Luego se escurre bien y se le añade queso fresco o mantecoso. A continuación se hornea con media taza de leche. Y se sirve una vez que la mezcla esté cuajada.

Chancho al horno – Peru Inca Trail su Gastronomia

Carne asada de cerdo servida como piqueo. Suele comerse al paso. Se escogen trozos de carne de cerdo con hueso y se lavan y sazonan con sal, pimienta y ají panca molido. Se hornea a fuego lento hasta verificar que esté a punto. Se sirve con yerbabuena y mote.

Chicharrón a la cusqueña -Peru Inca Trail su Gastronomia

Carne trozada de cerdo dorada en su propia grasa que suele servirse en el desayuno. Se prepara en peroles, donde se ponen trozos grandes de carne de cerdo con hueso en muy poca agua. Al cocinarse, la carne de cerdo suelta grasa y al consumirse el líquido empieza a dorarse. Se cortan los trozos, se salan y se sirven, acompañados de cancha tipo chullpi, papa o yuca y yerbabuena.

Chiri uchu

Comida fría, preparada a base de cuy al horno, gallina hervida, salchicha serrana, queso fresco, cancha tostada, rocoto, huevera de trucha, cebollita china, caldo de gallina y una tortilla preparada con harina de maíz. Se agrega además cochayuyo, que es una especie de alga marina que ha sido previamente desecada, y se pone todo esto a hervir. Este plato es típico de la fiesta del Corpus Christi que se celebra en el mes de junio.

Chuño cola – Peru Inca Trail su Gastronomia

Caldo picante a base de papas, garbanzos, arroz y carnes diversas. En un litro de caldo de carne roja se hierven salchichas serranas, un puñado de arroz, frejoles verdes, y papas peladas y cortadas en cuatro. Cuando todo esto está cocido, se agrega harina burda de chuño (del tipo blanco y negro), disuelta en agua fría. La mezcla se revuelve con un cucharón de palo llamado wisla y se deja cocinar hasta que tome punto.

Olluquito con charqui

Guiso a base de ollucos y carne seca picada. En la actualidad se suele servir con arroz. Se lavan bien los ollucos en un tazón y lue-go se pican en tiras delgadas. En una olla con aceite, se fríe ajo, achiote, charqui cortado finito, pimienta, comino y ají panca. Se revuelve bien y se espera hasta que este aderezo cocine bien pa¬ra agregar el olluco picado a la mezcla. Se echa también una pequeña cantidad de caldo y se tapa la olla. Cuando esté listo, rociar un poco más de aceite, y espolvorear perejil picado al momento de servir.

Pepián de cuy

Guiso a base de choclo tierno y carne de cuy, aderezado con cebolla y ají. Luego de pelar el cuy en agua hervida, se le sacan las visceras y se corta en cuatro trozos, que luego se espolvorean con harina de maíz para ser fritos en aceite bien caliente. En otra cacerola se prepara un aderezo de cebolla, ajo dorado y ají colorado. Los cuyes se echan al aderezo y se les agrega maní. El plato es servido con arroz graneado y papas sancochadas.

Queso khapchi -Peru Inca Trail su Gastronomia

Plato frío a base de queso fresco, habas, papas y cebollas, sazonado con leche y ají. Es el potaje preferido en los meses de noviembre y diciembre. Para prepararlo se sancochan habas verdes en una cacerola. Aparte se prepara un aderezo de cebolla, ajo y manteca. Una vez que el aderezo está bien cocido se le agrega habas verdes, papas sancochadas enteras, buena cantidad de leche y ají colorado o amarillo. Se sirve con arroz graneado.

Quinua atamalada

Guiso a base de quinua sancochada, tomates y queso. Se lava varias veces la quinua, se remoja y cocina con sal y pimienta; luego se agrega un tomate picado, previamente pelado en agua caliente. Se reahoga todo el conjunto añadiendo papa sancochada y queso de paria o fresco, desmenuzado. Se pone el punto de sal y se adorna el plato con huevos duros y aceitunas

Timpu o puchero

Es el potaje típico del martes de carnaval. Es una sopa a base de carnes diversas, verduras y legumbres de la región. Se hierve un buen trozo de pecho de vaca, cabeza de cordero, tocino y patas. Cuando el hervor está a punto se añaden hojas de col enteras, papas, garbanzos y arroz, previamente aderezados. En olla apar¬te se hierven camotes, duraznos, peras y yucas. El caldo se sirve por separado.

Rincones y barrios tradicionales Cusco – Peru

Plaza de armas del Cusco – Peru Inca Trail:

cusco con peru inca trailTambién llamada Aucaypata (en quechua, ‘plaza del guerrero’), se dice que fue trazada por el inca Manco Cápac, fundador del imperio. En la época del incario esta plaza abarcaba casi el doble de su tamaño actual y estuvo dividida por el río Huatanay (también llamado Saphi). Se encuentra flanqueada por antiguas y hermosas arquerías de piedra de dos plantas, la imponente Catedral, las iglesias de Sagrados Corazones y del Triunfo y la bella iglesia de La Compañía. Ha sido escenario de muchos acontecimientos importantes, incluyendo ejecuciones que marcaron el destino del Perú. Fue aquí donde murieron, ejecutados públicamente, entre otros: Túpac Amaru I, el último de los incas rebeldes de Vilcabamba, en 1572; el conquistador rival de Pizarra, Diego de Almagro, en 1538, al igual que su hijo, Diego de Al¬magro “El Mozo”, en 1542; y Túpac Amaru II, precursor de la independencia de América, en 1781 – Peru.

San Blas del Cusco

El barrio más pintoresco del Cusco. Llamado “el barrio de los artesanos”, alberga a los más renombrados artistas populares de la región. Tiene calles estrechas y empinadas en las que se levan tan interesantes construcciones coloniales. Son de gran interés sus plazuelas y calles (Quiscapata, Huaynapata, Canchipata, Carmen Alto, entre otras), así como sus numerosas tiendas de artesanías. Su iglesia parroquial, San Blas, posee importantes obras de arte virreinal.

Calle Hatun Rumíyoc del Cusco

A DOS CUADRAS DE LA PLAZA DE ARMAS, POR LA CALLE DEL TRIUNFO, CAMINO AL BARRIO DE SAN BLAS

Conserva un muro de piedra de admirable construcción que formaba parte del palacio, y luego sede, de la panaca de Inca Roca, sexto gobernante del imperio. Allí se encuentra la famosa piedra de los doce ángulos (lado derecho).

Plazuela de las Nazarenas del Cusco

licusco-tourssta apacible plazuela, rodeada de edificios coloniales construidos sobre cimientos incaicos, era parte del antiguo Yachaywasi (‘casa del saber’). Entre sus construcciones destacan el noviciado y la antigua sede de la Universidad San Antonio Abad (actual Hotel Monasterio) y, junto a ellos, la iglesia de San Antonio Abad, construida en el s. XVII. Asimismo sobresalen la iglesia y beaterío de Las Nazarenas.

Calle Loreto del Cusco

PLAZA DE ARMAS, AL LADO DE LA COMPAÑIA

Presenta espectaculares muros de piedra labrada, quizás los más extensos y mejor conservados del Cusco. A uno de sus lados está la iglesia de La Compañía y, al otro, los muros del Amarukancha, palacio de la panaca de Huayna Cápac. El lado opuesto de la calle presenta una interesante esquina de forma curva, que perteneció a la muralla del antiguo Acllawasi o ‘Casa de las Vírgenes del Sol’.

Pukamarka del Cusco

El palacio de la panaca de Túpac Inca Yupanqui (undécimo inca, que habría gobernado entre 1471 y 1493). Se estima que abarca¬ba las actuales calles de Maruri, San Agustín, Santa Catalina y Arequipa. Largos tramos de sus muros, admirablemente construidos, se pueden apreciar en las calles Maruri y San Agustín.

Kolkampata

En las laderas de Sacsayhuamán, están los restos del que habría sido, según la tradición, el palacio de Manco Cápac, el primer inca. En realidad, el conjunto presenta construcciones de distintas épocas. El muro exterior del palacio de Kolkampata tiene diez grandes nichos, los que posiblemente hicieron alusión a los diez ayllus fundadores del imperio.

La Catedral

PLAZA DE ARMAS DEL CUSCO

Fue edificada en 1560. Concluida y consagrada en 1668. A diferencia de la mayoría de los templos cusqueños, casi no sufrió daños a consecuencia del terremoto de 1650. Como la de Lima, la Catedral del Cusco reúne características del gótico, el renacimiento manierista y el barroco. Flanqueada por dos sólidas torres, sus portadas laterales son manieristas, y la central, discretamente barroca.

Tiene espléndidos altares de estilo tanto renacentista como barroco y neoclásico. Son magníficas obras de artesanía cusqueña su púlpito de madera La Catedral, tallada y la sillería del coro. Destaca también su colección de lienzos de la escuela cusqueña, con obras de Diego Quispe Tito, Basilio Santa Cruz Pumacallo, Basilio Pacheco y Mareos Zapata, creador de una singular Última cena en la que el plato principal es cuy asado. Posee uno de los tesoros de orfebrería más ricos del arte colonial, compuesto por una gran custodia de oro y piedras preciosas, el templete de plata de la procesión del Corpus Christi, las andas de plata del Señor de los Temblores y de la Linda, atriles, candelabros y frontales, entre otras joyas. En este templo tiene su propia capilla el Señor de los Temblores, patrón del Cusco, cuya imagen posee más de 25 kilos de oro sólido e innumerables piedras preciosas. De la torre del Evangelio cuelga, desde 1659, la célebre campana María Angola, considerada la mayor de América del Sur.

Visitas durante el culto: Lu-Sá de 10 a 11:30 h y de 14 a 17:30 h.

Iglesia del Triunfo

l’LAZA DE ARMAS DEL CUSCO

Se encuentra a la derecha de la Catedral. Fue la primera iglesia española del Cusco y debe su nombre a la victoria española sobre las huestes muy numerosas del rebelde Manco Inca, en 1536. Se construyó sobre las bases del Sunturwasi (casa redonda’), ya que en ese templo inca se refugiaron los conquistadores sitiados por el inca rebelde, sobreviviendo y venciendo en el contraataque, milagrosamente. Cuenta la tradición que durante ese sitio, en una noche tormentosa, descendieron la virgen y el apóstol Santiago para auxiliar a los españoles. En gratitud a los auxilios prestados por la Providencia, los jefes españoles prometieron levantar un templo en el lugar. Fue reconstruido, adquiriendo su forma actual, entre 1729 y 1733. Tiene un bello altar de piedra labrada, una hermosa pintura de la Escuela Cusqueña evocando el descenso de la Virgen, una pintura de grandes dimensiones que representa la destrucción del Cusco por el terremoto de 1650 y la llamada “cruz de la conquista”, que habría portado Pizarra al fundar la ciudad. Visitas durante el culto.

Iglesia de los Sagrados Corazones o de la Sagrada Familia

PLAZA DE ARMAS DEL CUSCO

Está ubicada a la izquierda de la Catedral, posee hermosos alta¬res, esculturas y un magnífico frontal de plata. Su estructura con-serva parte de los muros del Kiswarkancha o palacio del Inca Wiracocha. Visitas durante el culto.

La Compañía de Jesús

PLAZA DE ARMAS DEL CUSCO

Es uno de los monumentos sobresalientes del barroco andino, erigido sobre el Amarukancha, el palacio de la panaca del inca Huayna Cápac. Su ubicación y su opulencia, que opacaba la primacía de la Catedral, dio lugar a graves disputas entre los jesuitas y el clero cusqueño. Su forma actual data de 1668, un siglo antes de la expulsión de dicha orden del virreinato peruano. Se ha creído durante muchos años que la orden jesuíta ocultó en el templo un tesoro de once millones de onzas de oro. La iglesia tiene un espléndido conjunto de altares barrocos sobredorados, una Ascención de Jesús de Diego de la Puente (s. XVIl), pinturas del artista cusqueño Marcos Zapata y magníficas esculturas de los santos jesuítas (entre ellos el Cristo de Burgos, de gran realismo) y un famoso lienzo realizado en el s. XVII que representa el matrimonio de Beatriz Clara Coya, heredera directa de los soberanos incas, y el capitán español Martín García de Loyola, sobri¬no nieto de San Ignacio de Loyola. Visitas durante el culto.

La Merced

CALLE MANTAS s/N , CERCA DE LA PLAZA DE ARMAS

Sus portadas son aún manieristas y contrastan con el exuberante barroquismo de su campanario. Tiene una importante sillería de coro plateresca y óleos de gran interés, como el San Laureano de Basilio Santa Cruz Pumacallo (s. xvil). En ella están enterrados los restos de los dos Diego de Almagro, el Viejo (1538) y el Mozo (1542). Su primer claustro es considerado una de las mejores muestras de arquitectura religiosa española de América meridional. Posee una hermosa pintura mural que detalla la vida de San Pedro Nolasco, fundador de la Orden de las Mercedarias; y óleos de Bernardo Bitti (s. XVl) e Ignacio Chacón (s. XVIl); magníficas tallas y una espléndida custodia de oro, plata y piedras preciosas, adornada, además, por una célebre perla en forma de sirena.

Visitas (iglesia): Lu-Do durante el culto (de 7 a 9 h) y de 17 a 19:30 h.

Visitas (convento): Lu-Sá de 8 a 12 h y de 14 a 17 h.

Santo Domingo

AV. EL SOL S/N , PLAZOLETA DE SANTO DOMINGO

Iglesia y convento dominico que fue construido sobre la estructura del Korikancha (‘recinto de oro’), el principal templo inca dedicado al culto del sol y cuyas paredes interiores, según los cronistas, se encontraban recubiertas por láminas de oro. Aseguran los cronistas que existieron en el templo inca recintos dedicados al culto de la luna, el trueno, el arco iris y las deidades de los pueblos conquistados por el imperio. En 1534, apenas fundada la ciudad española y cuando recién empezaba a construirse el templo, el conquistador Francisco Pizarro depositó aquí el estandarte de Carlos V o “pendón de la conquista”, que se conservó en una ubicación privilegiada hasta 1824. La portada de la iglesia es un espléndido ejemplar del renacimiento, mientras que su torre, similar a la de la iglesia de La Merced, lo es del barroco. El ábside está erigido sobre un magnífico muro circular perteneciente al Kori¬kancha. Posee una importante serie de pinturas sobre la vida de Santo Domingo de Guzmán.

Visitas: Lu-Sá de 8 a 17:30 h.

Santa Catalina

SANTA CATALINA ANGOSTA s/N

Fundados en 1605, la iglesia y el monasterio debieron reedificarse luego del sismo de 1650. La iglesia atesora hermosos altares barrocos y un soberbio pulpito. Los altares fueron obra de los maestros Pedro de Oquendo y Diego Martínez de Oviedo (ambos del s. XVll). Sus óleos están firmados por Juan Espinoza de los Monteros y Lorenzo Sánchez de Medina en el segundo tercio del s. XVII. Es sobresaliente la serie anónima, al estilo de Zur- barán, de mártires y santos latinos, de la segunda mitad de esa centuria. El monasterio de las religiosas se levantó sobre los muros del Acllawasi o ‘Casa de las Vírgenes del Sol’ de los incas. Son admirables las piezas de orfebrería que preserva. Además de poseer un magnífico museo, las religiosas elaboran exquisitos dulces de masapán y almendras.

Visitas durante el culto.

San Blas

PLAZOLETA DE SAN BLAS

La mayor riqueza de esta iglesia consiste en su importante colección de pinturas, su espléndido altar mayor y, muy especial-mente, su célebre pulpito de estilo barroco, hecho de una sola pieza de cedro y considerado el más fino ejemplar de talla en madera realizado en la América colonial. Esta obra data del último tercio del s. XVII y se le atribuye a Juan Tomás Tuyru Túpac. Visitas: Lu-Sá de 14 a 17:30 h.

San Francisco

PLAZA DE SAN FRANCISCO s/N

Fue edificada por orden del virrey Francisco de Toledo en 1572, aunque debió restaurarse luego del sismo de 1650. Su planta tiene forma de cruz latina, posee tres naves y una alta torre cuadrada. La fachada que da a la plaza es renacentista. Atesora una de las sillerías de coro más célebres de Hispanoamérica, por sus magníficos altorrelieves. El convento resistió al sismo de 1650, por lo que constituye una magnífica muestra de la arquitectura del s. XVI, cuya nave, de carácter plateresco, ha sido embellecida con azulejos sevillanos. Posee lienzos de los más grandes pintores del s. xvil: Diego Quispe Tito, Marcos Zapata, Basilio Santa Cruz Pumacallao, Juan Espinoza de los Monteros y Antonio Sinchi Roca.

Visitas durante el culto.

San Pedro

FRENTE AL MERCADO

Su edificación actual data de 1688. Fue diseñado por el arquitecto y escultor indígena Juan Tomás Tuyru Túpac. Tiene dos torres y fachada renacentistas y su planta tiene forma de cruz latina. Consta de una nave con altas bóvedas y seis capillas laterales. Son magníficos su altar mayor barroco con frontal, gradillas y tabernáculo de plata, y su pulpito. Posee una importante colección de pinturas.

Visitas durante el culto.

San Cristóbal

LADERAS DE SACSAYHUAMAN

Fue construida en los primeros años de la conquista por el cacique indio Cristóbal Paullu, señor de Kolkampata, como muéstra de su devoción al cristianismo. La estatua del santo patrono es gigantesca y es paseada en procesión en la fiesta del Corpus. Se ubica al lado del palacio inca de Kolkampata. Adyacente al lugar se encuentra la célebre casona que perteneciera a Lope de Aguirre y fuera, posteriormente, residencia de Simón Bolívar a su paso por el Cusco.

Visitas durante el culto.

Otros: Belén de Los Reyes, Santa Teresa y Santa Clara.

Museos y casonas históricas del Cusco – Peru

Palacio Arzobispal o Museo de Arte Religioso

ESQ. CALLE HATUN RUMÍYOC Y HERRAJES

Esta casona fue construida aprovechando muros y cimientos del Hatun Rumíyoc, que fuera palacio de la panaca de Inca Roca. Perteneció a los marqueses de San Juan de Buenavista. Posee una magnífica capilla con un retablo barroco sobredorado. Exhibe una importante muestra de pintura cusqueña de los siglos XVI al XVIII. En su muro principal (calle Hatun Rumíyoc), se encuentra la famosa piedra incaica de los doce ángulos.

Visitas: Lu-Sá de 8 a 11: 30 h y de 15 a 17:30 h.

Casa Garcilaso de la Vega o Museo Histórico Regional

ESQ. HELADEROS Y GARCILASO

Se construyó sobre los cimientos del palacio de Huáscar. Perteneció al capitán Sebastián Garcilaso de la Vega, padre del cronista Garcilaso de la Vega, quien en sus Comentarios Reales de los Incas (1609) hace referencia a los días de su niñez en ella. Posee una amplia y didáctica colección de arte prehispánico y colonial. Visitas: Lu-Sá de 7 a 18:30 h.

Museo de Santa Catalina

SANTA CATALINA ANGOSTA S4í

Cuenta con una espléndida colección de retablos barrocos, lienzos de la escuela cusqueña (entre ellos cuadros de Diego Quispe Tito, Juan Espinoza de los Monteros y Lorenzo Sánchez Medina), tapices coloniales regionales y una rica colección de orfebrería. Visitas: Lu-Ju y Sá, de 9 a 17:30 h; Vi de 9 a 15 h.

Casa Cabrera

PLAZA LAS NAZARENAS 231

Esta antigua casona, hogar del fundador de las ciudades de lea, en la costa peruana, y Córdoba, en la Argentina, es actualmente sede del Banco Continental. Expone una bella muestra permanente del talentoso fotógrafo cusqueño Martín Chambi (1891- 1973), así como exposiciones itinerantes.

Visitas: Lu-Vi de 8 a 17:30 h; Sá de 10 a 12 h y de 15 a 17 h.

Palacio del Almirante o Museo Inca

CUESTA DEL ALMIRANTE I53

Una de las más notables casonas coloniales cusqueñas. La edi¬ficó empleando cantería incaica el teniente de corregidor Francisco Aldrete Maldonado, llamado el Almirante, a principios del s. XVII. Ostenta el escudo de armas de sus reconstructores, que agregaron la atractiva portada plateresca que hoy luce, así como su gran patio de arquerías y los salones artesonados. Reúne una vasta colección de keros (vasos ceremoniales de madera tallada), tejidos, momias, e idolillos en oro y plata sólidos, así como armas, herramientas y cerámica inca.

Visitas: Lu-Vi de 8 a 17 h y Sá de 8:30 a 12:30 h.

Casa de las Serpientes

PLAZA LAS NAZARENAS 231

Su nombre hace honor a las numerosas serpientes labradas en su fachada de piedra. Es un buen ejemplo del estilo arquitectónico transicional, creado por los constructores incas bajo el yugo colonial. Originalmente ese solar perteneció al conquistador Mando Sierra de Leguízamo, célebre por haber perdido el gigantesco disco de oro del Korikancha en un juego de dados la mis¬ma noche en que le fue entregado.

Casa del Marqués de Valleumbroso

MARQUÉS 271

Una bella muestra de la mezcla de arquitectura española e inca. Posee un magnífico portal de piedra con columnas talladas y un amplio patio o zaguán interior. En la actualidad el edificio es sede de la Escuela de Bellas Artes del Cusco.

Casa Concha

SANTA CATALINA ANCHA

Notable por sus pintorescos balcones, fue residencia de José de Santiago Concha, aristócrata notable durante los primeros tiempos de la conquista. Uno de sus descendientes, Martín Pío Concha, fue el último gobernador del Cusco español en el siglo XIX. En la actualidad, el edificio pertenece a la Universidad del Cusco.

Otras de la ciudad del Cusco

Casa de los Pumas (Santa Teresa 385), Casa de Diego de Silva (Siete Cuartones s/n), Casa de los Condes de Peralta (Santa Teresa s/n), Casa de los Austrias (Santa Catalina Ancha), entre otras.

 

Como Recorrer la ciudad del Cusco

Como Recorrer la ciudad del Cusco: El centro histórico del Cusco es pequeño y fácilmente accesible. Sin duda, la mejor manera de conocerlo es recorrerlo a pie. Sin embargo, lo empinado de algunas calles puede convertir una sencilla caminata en una faena extenuante, especialmente si no se está bien adaptado a la altitud. Recomendamos dividir la ciudad en sectores de interés (la Plaza de armas, el barrio de San Blas, Colcampata, entre otros) y trasladarse en taxi hacia cada uno. Una vez allí, tómese su tiempo, le aseguramos que hallará lugares de gran belleza en cada rincón de la ciudad. El costo de los taxis urbanos varia pasada las 10 de la noche.

Boleto Turístico de un City Tours Cusco:

Permite la visita a 10 de los más importantes atractivos turísticos del Cusco: la Catedral, las iglesias de San Blas y Santa Catalina, el Museo de Arte Religioso, el Museo Regional de Historia, además de los poblados y sitios arqueológicos de Piquillacta, Chinchero, Ollantaytambo, Písac, Sacsayhuamán, Qenko, Puca Pucara y Tambomachay. Cuesta US$  (para peruanos y extranjeros) y es válido por 10 días. Se adquiere en las oficinas de la Dirección Regional de Turismo (Plaza de armas), el Instituto Nacional de Cultura (Garcilaso s/n, plaza Regocijo) o en cualquiera de los lugares antes mencionados. Muy recomendable para quienes visitan el Cusco por primera vez.

Existe una versión reducida del Boleto Turístico que cuesta US$ y permite la visita de los sitios que conforman el circuito arqueológico urbano (Sacsayhuamán, Qenko, Puca Pucara y Tambomachay) por el valle sagrado de los incas.

El city tours Cusco, como todas las ciudades de gran afluencia turística, presenta algunos problemas de robos menores (carteras y cámaras fotográficas). Evite exponer demasiado sus equipos y artículos personales. Si recorre en las horas nocturnas (después de la medianoche) ciertos lugares, tome sus precauciones. Estos lugares son: el mercado de Santa Ana y la estación de trenes a Machu Picchu (San Pedro); la llegada y salida de los buses al aeropuerto; las vías de acceso a los sitios arqueológicos cercanos al Cusco y, en general, las aglomeraciones de gente. La festividad del Inti Raymi (Calendario de Festividades cada año) se ha convertido en uno de los eventos predilectos de los carteristas.

Cómo era la Ciudad Sagrada del Cusco:

Afirman los cronistas que en tiempos de los incas la ciudad se subdividía en doce barrios o conjuntos urbanos que rodeaban la zona central, reservada al palacio del inca, los templos y las sedes de las panacas o clanes de la más alta nobleza. El río Huatanay y el río Tullumayo demarcaban la zona más sagrada. Estos ríos fueron canalizados en tiempos modernos. El antiguo cauce del río Huatanay lo forman hoy la avenida Saphi, la calle Plateros y la avenida Sol; y donde corría el río Tullumayu están las actuales avenidas Choquechaca y Tullumayo. Según la tradición, la zona enmarcada por estos ríos se dividía en dos sectores. En el Hurín Cusco (‘Bajo Cusco’) habrían vivido los clanes y ayllus de los primeros soberanos. En la zona del Harían Cusco (Alto Cusco’), en torno a Sacsayhuamán, habría residido la nobleza inca desde los tiempos de Inca Roca (sexto soberano, que habría gobernado entre 1350 y 1380). que encajan exactamente unas con otras sin argamasa. Las construcciones de defensa se basan en piedras de enorme volumen. Los muros suelen ser erigidos ligeramente inclinados hacia adentro, a manera de talud, como la pared que se conserva del palacio del sexto monarca, Inca Roca (calle Hatun Rumíyoc), donde se encuentra la famosa piedra de los doce ángulos. Predominan la arquitectura inca se caracteriza por sus cimientos y muros hechos con piedras pulcramente cortadas y pulidas los portales y ventanas de forma trapezoidal, como en el palacio de Kolkampata. También hay construcciones con paredes, ventanas y portadas perfecta¬mente verticales, como la portada del Amarukancha (calle de Loreto), de la época del inca Huayna Cá- pac (entre 1493 y 1525).

Muchas construcciones coloniales conservan restos incaicos y una función similar a la del edificio original. El templo del Sol, o Korikancha, fue convertido en el convento e iglesia de Santo Domingo. Aproción superior de los amautas los hijos de la nobleza, fueron edificados el monasterio e iglesia de las Nazarenas, un noviciado y una de las primeras sedes de la Universidad San Antonio Abad (actual Hotel Monasterio). El templo circular o Sunturwasi se alzaba donde hoy está la iglesia Matriz o del Triunfo. El Acllawasi, o centro de resguardo de las mujeres consagradas al culto solar, pasó a ser el convento dvechando el Yachaywasi o centro del saber’, donde recibían instrucciones monjas de Santa Catalina.

Es importante mencionar que, salvo muy escasas excepciones —como el templo de Santa Clara y el claustro del convento de San Francisco (muy próximos entre sí, junto a la plazoleta de ese nombre)— , las edificaciones coloniales cusqueñas son posteriores a 1650. Ese año un fuerte terremoto destruyó casi por completo la ciudad virreinal, pero sin afectar sus sólidos cimientos incaicos. La Catedral de la plaza de armas del cusco, que se erigiera en 1538, hubo de ser reconstruida luego del terremoto y nuevamente consagrada en 1668. La iglesia del Triunfo, también en la Plaza de armas, tuvo varias reformas des¬pués de 1650, habiendo adquirido su forma actual entre 1729 y 1733. A su vez, el santuario de la Sacra Familia o Sagrados Corazones, junto a la Catedral de la plaza de armas, fue remodelado en 1735.

Los doce barrios del Cusco antiguo

Estos barrios fueron dentro de la ciudad del Cusco:

  1. Kolkampata, en las laderas de Sacsayhuamán, era el extremo superior del Hanan Cusco (‘Alto Cusco’)- Actualmente corresponde al barrio de San Cristóbal.
  2. Kantutpata (altura de las cantutas o clavelinas’), barrio alto que estuvo separado de Kolkampata por el río Tullumayo (hoy avenida Choquechaca), en el noroeste.
  3. Tokokachi (‘cueva de la sal’) es el actual barrio de San Blas, en la zona norte-central, cruzando el río Tullumayo, donde habrían residido descendientes de etnias que habitaban la región antes de Manco Cápac.
  4. Munaysenka (‘bello borde del cerro’) es el actual barrio de La Recoleta, en el noreste, cruzando el río Tullumayo, recostado sobre suaves pendientes.
  5. Rimajpampa (‘plaza del oráculo’), en el centro del Hurin Cus¬co (‘Bajo Cusco’), rodeando el Templo del Sol o Korikancha.
  6. Pumajchupan (‘cola del puma’), vértice suroriental de la ciudad, donde se unían los ríos Tullumayo y Huatanay. Allí se ubica actualmente la estación de tren a Puno y Arequipa.
  7. Kayaukachi (‘salina que crece’), en la zona sur, donde está la zona hoy llamada Koripata. Estuvo encuadrado por el río Tullumayo y el camino del Contisuyo.
  8. Chakillchaca (‘puente de las ovas’) en el suroeste, zona de los actuales barrios de Santiago y Belén.
  9. Pijchu (‘cumbre del cerro’), al oeste del barrio anterior, en las laderas del monte del mismo nombre, por donde va la línea férrea a Machu Picchu.
  10. Killipata (‘lugar del cernícalo’), al noroeste de Pijchu.
  11. Karmenka (‘espaldilla’), al noroeste, es el actual barrio de Santa Ana, lindante con Kolkampata al otro lado del río Huatanay.
  12. Wakapunku (‘puerta del santuario’), donde está la casa Astete, limitado por el camino del Chinchaysuyu y el río Huatanay.

Algunos cronistas añaden a esta lista de barrios otros dos: Pumakurku (‘lomo del puma’), zona que otros incluyen dentro de Kantutpata, y Korimach’ajway, detrás del actual cementerio.

Las ocho principales panacas del City Tours Cusco:

Cada una de las panacas, o clanes familiares de la alta nobleza relacionada con el inca, vivía en una kancha o conjunto arquitectónico cerrado, con una sola puerta de ingreso, en la zona central de la ciudad. Quedan restos de muros y portadas de aquellos palacios, los cuales han sido incorporados a construcciones posteriores. Los edificios de las panacas eran, según refieren los cronistas:

  1. Amarukancha (‘templo de la serpiente’), donde vivió el ayllu Tumipampa, linaje del inca Huayna Cápac. Comprendería una zona de la Plaza de armas y las actuales calles de Matuchaka, Loreto y Pampa del Castillo.
  2. Pukamarka (‘sitio rojo’), sede del ayllu grande o Hatun Ayllu del undécimo soberano, Túpac Inca Yupanqui, que abarcaría las actuales calles de San Agustín, Santa Catalina, Arequipa y Maruri.
  3. Hatunkancha (templo grande’), sede del ayllu del décimo soberano, Inca Yupanqui, entre las actuales calles de Triunfo, Herrajes, Santa Catalina y Arequipa.
  4. K’asana (el potrillo’), sede del ayllu Iñakapanaka del inca Pachacútec, entre la Plaza de armas y las actuales calles de Plateros, Procuradores y Tejsekocha.
  5. Kiswarkancha (‘palacio del árbol kiswar’), sede del ayllu Sujsu del inca Wiracocha, entre la Plaza de armas y las actuales calles de Almirante, Palacio y Triunfo.
  6. Hatun Rumíyoc (con la piedra grande’), sede del ayllu Wekakirau de Inca Roca, entre las actuales calles de San Agustín, Herrajes, Hatun Rumíyoc y Choquechaca.
  7. Korakora (‘herbazal’), del ayllu Raurau de Sinchi Roca, entre la Plaza de armas y las actuales calles de Procuradores, Waynapata y Suecia.
  8. Kolka Pata (‘granero alto’), en las laderas de Sacsayhuamán, sede del ayllu Chimapanaka, linaje de Manco Cápac.

Circuito arqueológico del Cusco urbano

Circuito arqueológico del City Tours Cusco urbano: Es una imponente muestra de arquitectura incaica enclavada estratégicamente sobre una colina que domina el city tours Cusco. Además de cumplir funciones militares, tuvo gran importancia ceremonial inca. Se encuentra a sólo 2 km (10 min) al N del centro de la ciudad por carretera asfaltada. Su nombre quechua significaría ‘halcón satisfecho’ o ‘halcón orgulloso’. Es famosa en el mundo entero por sus colosales piedras poligonales, unidas con una precisión asombrosa, que conforman las murallas exteriores. Algunas de estas rocas, admirablemente cortadas y pulidas, sobrepasan los 8 m de altura y las 350 toneladas de peso. Sacsayhuamán es la mayor estructura megalítica del Nuevo Mundo. Su construc¬ción habría sido iniciada entre los siglos XIV y XV. La culmina¬ción de la obra tardó más de siete décadas y requirió el trabajo de unos 20 000 hombres.

Se accede a Sacsayhuamán tomando alguna de las dos rutas asfaltadas que parten de la ciudad a pie, a través de un sendero escalonado (recomendado para la ruta de descenso). Una precaución: tenga cuidado si va o regresa a pie. Los robos y asaltos son, lamentablemente, frecuentes.

Qenko y Puca Pucara – 3 68o MSNM

Son sitios arqueológicos ubicados a 4 y 6 km, respectivamente (15 min), al NE del city tours Cusco por carretera asfaltada. Qenko (‘espiral’ o caracol’) es un centro ceremonial inca formado por unos roquedales labrados, una gran roca votiva, un monolito zoomorfo y un anfiteatro semicircular. Llama la atención el gran afloramiento de roca caliza en cuya parte superior han sido labradas intrincadas representaciones míticas del culto a la tierra y un conjunto de canales de uso ceremonial o pakchas en zigzag que serían el origen del nombre de este lugar. Puca Pucara (‘fortaleza roja’), cuyo nombre se debería a la tonalidad que toman sus rocas con la luz del crepúsculo, es una construcción militar compuesta de terrazas superpuestas, altos muros y escalinatas, que, jun¬to con Sacsayhuamán, constituyó parte del sistema de defensa del Cusco. Uno de sus torreones permite divisar Tambomachay, tal vez para la comunicación mediante señales.

Intisaywana sin sunkanas- Qenqo – City Tours Cusco

Las raíces científicas de nuestra identidad cultural peruana requieren de un necesario relanzamiento, para lo cual no solamente debemos dar a conocer el canto, el baile, el idioma, los mitos, la religión, los restos arqueo-lógicos, entre otros; sino también, actualizar los fundamentos científicos de sus herramientas, como el intiqawana, empleado para medir el tiempo, el allpapampachana, para determinar ángulos; el yakuqawana, para observar los eclipses del sol y de la luna; el yakutarina, para detectar aguas subterráneas; el intisaywana, para controlar los movimientos de los astros. Estos instrumentos eran mane-jados por el yachaq qoyllorkuna (astrónomos), quienes se encargaban de interpretar y predecir los diferentes fenó-menos de la naturaleza.

El intisaywana (o Rosa Naútica Andina) fue la herramienta tecnológica de usos múltiples; utilizada para especificar la posición de orientación espacio-temporal en un lugar de-terminado (brújula), para conocer los diferentes movimientos de los astros en el universo (telescopio), para enviar y recibir comunicación simultánea (antenas de transmisión), para calendarizar el espacio-tiempo-biológico (calendario) desde sus observatorios cosmoastronómicos (OCAs) con un sistema de líneas visuales (seques), que se vinculan entre sí.

El hombre andino conoció las leyes físico-químicas y ecobiológicas de su espacio-tiempo-biológico. Realizaron las observaciones cosmoastronómicas y cosmobiológicas sincronizando sus actividades cotidianas en los horizontes este y oeste en los diferentes pisos altitudinales. Esta tecnología científica andina se estancó increíblemente, porque cuando llegaron los, “conquistadores” no se generó una convergencia científica, tecnológica, teológica, ni sociológica; sino una superposición tectónica que distorsionó, excluyó y destruyó el acerbo cultural andino. En nuestros días, a pesar del proceso de globalización en marcha y de la revolución científica que conmueve al mundo, la ciencia y tecnología andinas continúan vigentes, entre ellas el intisaywana o rosa náutica andina.

El periodo Formativo en la cuenca del Lago Titicaca (aprox. 2000 a.C. 450 d.C.), ha recibido en los últimos años mucha atención por parte de los  investigadores debido a que es una de las pocas zonas donde se produjo de  manera autónoma el proceso de complejización social que finalizó en la  creación del estado temprano (Bandy 2001; Beck 2001; Hastorf 2005; Janusek  2001, 2004, 2005; Klarich 2002, 2003, 2005a y b; Plourde y Stanish 2006;  Stanish 2001, 2003; entre otros). Este proceso correspondería a acciones de  grupos de individuos dentro de grupos más grandes con el afán de acumular  riqueza, poder y prestigio que se dan en un contexto social donde otros  intentan de mantener su autonomía individual (Stanish 2001:195).

El sitio de Pukara1 es famoso por su importancia en el proceso de complejización social en la cuenca del lago Titicaca y por su extraordinaria

cultura material como vasijas de cerámica y escultura lítica. Lamentablemente no ha recibido la atención necesaria para conocer más de su historia como sí ha tenido su par en la cuenca sur del lago, Tiwanaku. Además, casi todas las investigaciones realizadas, tanto excavaciones como reconocimientos de superficie y análisis ceramológicos y estilísticos se han ocupado del periodo Pukara Clásico o Medio, época cuando alcanzó su máximo esplendor como entidad política (aprox. 200 a.C.-100 d.C.).

Sin embargo, se conoce de la existencia de una pirámide anterior a la que se ve en la actualidad que representa la primera construcción monumental en el sitio y la cual está asociada a los estilos Qaluyu primero y Cusipata después (Mujica 1987, Wheeler y Mujica 1981). Este hecho, junto con el resultado de nuevas investigaciones acerca de Qaluyu, las cuales han determinado que existen sitios en otras partes de la cuenca norte que serían más importantes que el sitio epónimo (vg. Cachichupa en el valle de Huancané-Putina) (Plourde 2006, Plourde y Stanish 2008), hacen que se imponga un estudio acerca de la naturaleza de la presencia Qaluyu y otros estilos o tradiciones cerámicas tempranas en Pukara.

Es por este motivo que el objetivo principal de mi investigación fue determinar las características de la cerámica más antigua del sitio con énfasis en la no decorada, también denominada llana o burda. Esto debido a que si bien es importante estudiar con fines comparativos la cerámica decorada, creemos que se subestima el potencial informativo de las vasijas de carácter supuestamente doméstico como ollas y cántaros.

Nuestra meta es determinar a) la relevancia de la ocupación Qaluyu en el sitio de Pukara, b) si esta se logra definir por medio del análisis de la cerámica y c) si fue Pukara y no el sitio epónimo el centro regional del valle durante el Formativo Medio (aprox. 1300-500 a.C.). Antes de entrar en la discusión de esta temática, se debe presentar el medioambiente, la cronología y el proceso cultural que se produjo durante el Periodo Formativo en esta área.

Tambomachay o Baños del Inca – 3 700 MSNM

Sitio arqueológico a 7 km (15 min) al NE del Cusco por carretera asfaltada (a sólo 3 km del Rodadero de Sacsayhuamán y al pie del cerro Lofrecocha). Está formado por un conjunto de es¬tructuras de piedra finamente labrada, acueductos y caídas del agua proveniente de los manantiales y fuentes termales cercanas. Sin duda estuvo relacionado con el culto al agua, uno de los elementos más importantes de la cosmovisión andina. Por su nombre, que significa ‘lugar de descanso’, se ha supuesto que sería un “balneario de reposo” del inca, pero carece de habitaciones y otras instalaciones que le permitan cumplir esa función. Desde una colina cercana puede observarse el sitio arqueológico de Puca Pucara.

Tambomachay o baños del inca su nombre tiene origen en dos palabras quechuas: Tampu, alojamiento colectivo y Mach´ay, lugar de descanso.

También se le llama Tambo de la Caverna porque en los alrededores hay cavernas (machay). Ocupa un área de 437 metros cuadrados, a 3,700 msnm. Es pequeño pero muy bonito y místico.

Esta ruta de trekking esta considerada como una de las más importantes en el mundo, es una experiencia inolvidable no sólo por la aventura sino también por su entorno, su belleza natural y  sobretodo porque te emocionarás al seguir las huellas de los incas hasta llegar a su  santuario por la puerta grande… la Puerta del Sol por el valle sagrado delos incas a Machu Picchu.

City Tours Cusco Incaico

City Tours Cusco Incaico: Surgido en un valle que tiene huellas de poblamiento desde mil años antes de Cristo, el Cusco se transforma en una ciudad cuando se convierte en capital del pujante imperio de los incas. Ese Qosqo incaico era una ciudad sagrada, de templos y palacios, que según la tradición imitaba la forma de un puma yacente con cabeza de felino, evocando una antigua figura mitológica. La cabeza era la fortaleza de Sacsayhuamán, y el cuerpo del felino, la ciudad que se extendía entre dos ríos, el Saphy y el Tullumayo, que discurren canalizados bajo las calles del mismo nombre. El encuentro de estos ríos, donde actualmente hay una fuente alusiva, era conocido como Pumaqchupan o “la cola del puma”.

Los templos y palacios de la ciudad Puma eran edificaciones de un solo piso, cubiertas con techos de paja a dos aguas o circulares con una inclinación muy acentuada para facilitar el escurrimiento de las aguas de las lluvias. La singularidad de la arquitectura incaica, que asombró a los primeros españoles que entraron en la ciudad y sigile asombrando ahora a sus visitantes, era la calidad del pulido de la piedra y el ensamblaje perfecto de un bloque con otro. En una cultura que no conocía el hierro, esto se lograba gracias a un extraordinario conocimiento del material y a la diestra utilización de herramientas sencillas, como las duras piedras cuarzitas inca. Con todo, se piensa que la construcción de las obras más representativas de arquitectura incaica debió demandar ingentes cantidades de mano de obra, lo cual sólo era dable en una sociedad con un altísimo grado de organización del imperio inca.

Visualmente, el Cusco sagrado destacaba por la sobriedad de sus muros y su característico talud que los hacía más resistentes a los sismos frecuentes en la zona. Estos muros, construidos las más de las veces con andesita y diorita, no siempre presentaban el mismo tipo de aparejo. El rectangular grande lo encontramos en el Korikancha y el Acllahuasi (actual calle Loieto), y el rectangular pequeño, en el Kusikancha (actual plazoleta de Santo Do¬mingo, frente al Korikancha). Ambos tipos de aparejo son conocidos también como almohadillado. El irregular geométrico grande, en cambio, es el que apreciamos en la calle Hatun Rumíyoc.

Los elementos dominantes en esta ciudad inca debieron ser Sacsayhuamán, el Korikancha y el Sunturhuasi, una torre circular de unos tres o cuatro pisos de altura que al parecer se erguía en la plaza principal, que ocupaba lo que actualmente es la Plaza de armas, la plaza Regocijo, las dos manzanas que las separan y la manzana del Hotel Cusco en el Peru.

El patrón de agrupamiento de las viviendas y, en general, las edificaciones era la kancha, un recinto rectangular rodeado de muros de piedra, comúnmente con un solo acceso, en cuyo interior, distribuidas simétricamente, se alzaban entre dos y ocho construcciones de planta también rectangular y unicelulares. Entre kancha y kancha corrían estrechas callejas, lo que hacía que la ciudad en su conjunto tuviera un trazado ortogonal, constituido por un sistema de calles prácticamente rectilíneas. Una peculiaridad del Cusco incaico, eso sí, era su perfecta adaptación a la topografía del valle y a los accidentes naturales, lo cual hacía que en muchos casos la cuadrícula original se deformara y que las callejas se volvieran sinuosas.

Otra característica del Qosqo incaico, que respondía a la cosmovisión de los antiguos cusqueños del Peru, era su división en dos mitades, hanan y hurin, la de arriba y la de abajo, cada una de las cuales a su vez se di¬vidía en otras dos, respetando la división territorial del imperio en cuatro partes o suyos: Chinchaysuyo, Antisuvo, Collasu- yo y Contisuyo. Eran precisamente los caminos que, partiendo de la plaza principal, se dirigían a los cuatro suyos, los que delimitaban las cuatro partes en las que estaba dividida la ciudad del Cusco – “Peru Inca Trail”.

Un sistema complementario de organización espacial del city tours Cusco incaico era el de los ceques, unas líneas imaginarias que partían del templo del sol en dirección a los cuatro suyos y que estaban jalonadas por los adoratorios o huacas que había en el Cusco. En cada uno de los sectores de Chinchaysuyo, Antisuyo y Collasuyo había nueve ceques, y en el de Contisuyo, catorce. El número de huacas, según una relación dejada por el cronista Bernabé Cobo, ascendía a 333. Téngase en cuenta que para los incas eran sagrados no sólo templos como el Kori kancha, sino también el lugar de nacimiento de sus gobernantes incas, así como las reliquias dejadas por éstos. También eran veneradas las piedras grandes, los manantiales o puquios, los ríos y lagunas, así como las cuevas.

Señalemos, finalmente, para terminar de comprender la singularidad de la capital incaica, que la ciudad sagrada estaba rodea¬da de terrazas de cultivo que se extendían más allá de los dos ríos que la delimitaban y que actualmente corren, el prime¬ro, debajo de las calles Saphy, Plateros y la Avenida Sol, y el segundo debajo de las calles Choquechaca y Tullumayo. Estas áreas de cultivo, delicadamente tratadas, hacían las veces de un sector de aislamiento del núcleo sagrado, ubicado en el centro de la ciudad del Cusco.

Los barrios donde residían los sectores populares estaban diseminados alrededor de este cinturón de aislamiento y según la mayoría de cronistas eran doce. Empezando por el de Tokokachi (actual barrio de San Blas), éstos eran: Munaysenka, Rimajpampa, Pumajchupan, Koripata, Cayaukachi, Chaquillchaca, Picchu, Karmenka, Wakapunku, Kolkampata y Kantutpata.

La principal urbe incaica abarcaba también una extensa zona suburbana densamente poblada que se extendía en un radio de hasta cinco kilómetros. En suma, se podría decir, según cálculos realizados por Santiago Agurto, que la capital de los incas abarcaba una extensión de 476 hectareas, de las cuales 88 correspondían a la ciudad sagrada, 105 a su sector de aislamiento y 283 a los barrios periféricos. El sector suburbano, a su vez, podía te¬ner más de 500 hectáreas de extensión.

Tal era la urbe que encontraron los españoles y que despertó la admiración de muchos de ellos, como de Pero Sancho, secretario y escribano general de Francisco Pizarro, quien escribe en su Relación para su majestad: “La ciudad del Cusco, por ser la principal de todas cuantas servían de residencia a los señores, es tan grande, tan bella y con tantos edificios, que sería digna de ser vista en España.”

Cronistas como fray Antonio de la Calancha (1638), equiparaban la grandeza arquitectónica y la importancia religiosa prehispánica del Cusco, con la prestancia pagana de las antiguas metrópolis de Babilonia y la Roma de los césares. Por su oganización administrativa, que subdividía los barrios según procedencias y especialidades artesanales; por su armonía arquitectónica, sabiamente adecuada a la orografía y las inclemencias atmosféricas; por la eficiente conservación de su medio ambiente y la ingeniosa provisión de recursos naturales para el florecimiento de su economía, el city tours Cusco de los Incas destaca como el modelo más elevado de la admirable organización social que esta civilización desplegó en todo el mundo andino. Posee características únicas que aún podemos admirar y que son motivo de in¬terés universal.