Circuito arqueológico del Cusco urbano

Circuito arqueológico del City Tours Cusco urbano: Es una imponente muestra de arquitectura incaica enclavada estratégicamente sobre una colina que domina el city tours Cusco. Además de cumplir funciones militares, tuvo gran importancia ceremonial inca. Se encuentra a sólo 2 km (10 min) al N del centro de la ciudad por carretera asfaltada. Su nombre quechua significaría ‘halcón satisfecho’ o ‘halcón orgulloso’. Es famosa en el mundo entero por sus colosales piedras poligonales, unidas con una precisión asombrosa, que conforman las murallas exteriores. Algunas de estas rocas, admirablemente cortadas y pulidas, sobrepasan los 8 m de altura y las 350 toneladas de peso. Sacsayhuamán es la mayor estructura megalítica del Nuevo Mundo. Su construc¬ción habría sido iniciada entre los siglos XIV y XV. La culmina¬ción de la obra tardó más de siete décadas y requirió el trabajo de unos 20 000 hombres.

Se accede a Sacsayhuamán tomando alguna de las dos rutas asfaltadas que parten de la ciudad a pie, a través de un sendero escalonado (recomendado para la ruta de descenso). Una precaución: tenga cuidado si va o regresa a pie. Los robos y asaltos son, lamentablemente, frecuentes.

Qenko y Puca Pucara - 3 68o MSNM

Son sitios arqueológicos ubicados a 4 y 6 km, respectivamente (15 min), al NE del city tours Cusco por carretera asfaltada. Qenko (‘espiral’ o caracol’) es un centro ceremonial inca formado por unos roquedales labrados, una gran roca votiva, un monolito zoomorfo y un anfiteatro semicircular. Llama la atención el gran afloramiento de roca caliza en cuya parte superior han sido labradas intrincadas representaciones míticas del culto a la tierra y un conjunto de canales de uso ceremonial o pakchas en zigzag que serían el origen del nombre de este lugar. Puca Pucara (‘fortaleza roja’), cuyo nombre se debería a la tonalidad que toman sus rocas con la luz del crepúsculo, es una construcción militar compuesta de terrazas superpuestas, altos muros y escalinatas, que, jun¬to con Sacsayhuamán, constituyó parte del sistema de defensa del Cusco. Uno de sus torreones permite divisar Tambomachay, tal vez para la comunicación mediante señales.

Intisaywana sin sunkanas- Qenqo – City Tours Cusco

Las raíces científicas de nuestra identidad cultural peruana requieren de un necesario relanzamiento, para lo cual no solamente debemos dar a conocer el canto, el baile, el idioma, los mitos, la religión, los restos arqueo-lógicos, entre otros; sino también, actualizar los fundamentos científicos de sus herramientas, como el intiqawana, empleado para medir el tiempo, el allpapampachana, para determinar ángulos; el yakuqawana, para observar los eclipses del sol y de la luna; el yakutarina, para detectar aguas subterráneas; el intisaywana, para controlar los movimientos de los astros. Estos instrumentos eran mane-jados por el yachaq qoyllorkuna (astrónomos), quienes se encargaban de interpretar y predecir los diferentes fenó-menos de la naturaleza.

El intisaywana (o Rosa Naútica Andina) fue la herramienta tecnológica de usos múltiples; utilizada para especificar la posición de orientación espacio-temporal en un lugar de-terminado (brújula), para conocer los diferentes movimientos de los astros en el universo (telescopio), para enviar y recibir comunicación simultánea (antenas de transmisión), para calendarizar el espacio-tiempo-biológico (calendario) desde sus observatorios cosmoastronómicos (OCAs) con un sistema de líneas visuales (seques), que se vinculan entre sí.

El hombre andino conoció las leyes físico-químicas y ecobiológicas de su espacio-tiempo-biológico. Realizaron las observaciones cosmoastronómicas y cosmobiológicas sincronizando sus actividades cotidianas en los horizontes este y oeste en los diferentes pisos altitudinales. Esta tecnología científica andina se estancó increíblemente, porque cuando llegaron los, “conquistadores” no se generó una convergencia científica, tecnológica, teológica, ni sociológica; sino una superposición tectónica que distorsionó, excluyó y destruyó el acerbo cultural andino. En nuestros días, a pesar del proceso de globalización en marcha y de la revolución científica que conmueve al mundo, la ciencia y tecnología andinas continúan vigentes, entre ellas el intisaywana o rosa náutica andina.

El periodo Formativo en la cuenca del Lago Titicaca (aprox. 2000 a.C. 450 d.C.), ha recibido en los últimos años mucha atención por parte de los  investigadores debido a que es una de las pocas zonas donde se produjo de  manera autónoma el proceso de complejización social que finalizó en la  creación del estado temprano (Bandy 2001; Beck 2001; Hastorf 2005; Janusek  2001, 2004, 2005; Klarich 2002, 2003, 2005a y b; Plourde y Stanish 2006;  Stanish 2001, 2003; entre otros). Este proceso correspondería a acciones de  grupos de individuos dentro de grupos más grandes con el afán de acumular  riqueza, poder y prestigio que se dan en un contexto social donde otros  intentan de mantener su autonomía individual (Stanish 2001:195).

El sitio de Pukara1 es famoso por su importancia en el proceso de complejización social en la cuenca del lago Titicaca y por su extraordinaria

cultura material como vasijas de cerámica y escultura lítica. Lamentablemente no ha recibido la atención necesaria para conocer más de su historia como sí ha tenido su par en la cuenca sur del lago, Tiwanaku. Además, casi todas las investigaciones realizadas, tanto excavaciones como reconocimientos de superficie y análisis ceramológicos y estilísticos se han ocupado del periodo Pukara Clásico o Medio, época cuando alcanzó su máximo esplendor como entidad política (aprox. 200 a.C.-100 d.C.).

Sin embargo, se conoce de la existencia de una pirámide anterior a la que se ve en la actualidad que representa la primera construcción monumental en el sitio y la cual está asociada a los estilos Qaluyu primero y Cusipata después (Mujica 1987, Wheeler y Mujica 1981). Este hecho, junto con el resultado de nuevas investigaciones acerca de Qaluyu, las cuales han determinado que existen sitios en otras partes de la cuenca norte que serían más importantes que el sitio epónimo (vg. Cachichupa en el valle de Huancané-Putina) (Plourde 2006, Plourde y Stanish 2008), hacen que se imponga un estudio acerca de la naturaleza de la presencia Qaluyu y otros estilos o tradiciones cerámicas tempranas en Pukara.

Es por este motivo que el objetivo principal de mi investigación fue determinar las características de la cerámica más antigua del sitio con énfasis en la no decorada, también denominada llana o burda. Esto debido a que si bien es importante estudiar con fines comparativos la cerámica decorada, creemos que se subestima el potencial informativo de las vasijas de carácter supuestamente doméstico como ollas y cántaros.

Nuestra meta es determinar a) la relevancia de la ocupación Qaluyu en el sitio de Pukara, b) si esta se logra definir por medio del análisis de la cerámica y c) si fue Pukara y no el sitio epónimo el centro regional del valle durante el Formativo Medio (aprox. 1300-500 a.C.). Antes de entrar en la discusión de esta temática, se debe presentar el medioambiente, la cronología y el proceso cultural que se produjo durante el Periodo Formativo en esta área.

Tambomachay o Baños del Inca - 3 700 MSNM

Sitio arqueológico a 7 km (15 min) al NE del Cusco por carretera asfaltada (a sólo 3 km del Rodadero de Sacsayhuamán y al pie del cerro Lofrecocha). Está formado por un conjunto de es¬tructuras de piedra finamente labrada, acueductos y caídas del agua proveniente de los manantiales y fuentes termales cercanas. Sin duda estuvo relacionado con el culto al agua, uno de los elementos más importantes de la cosmovisión andina. Por su nombre, que significa ‘lugar de descanso’, se ha supuesto que sería un “balneario de reposo” del inca, pero carece de habitaciones y otras instalaciones que le permitan cumplir esa función. Desde una colina cercana puede observarse el sitio arqueológico de Puca Pucara.

Tambomachay o baños del inca su nombre tiene origen en dos palabras quechuas: Tampu, alojamiento colectivo y Mach´ay, lugar de descanso.

También se le llama Tambo de la Caverna porque en los alrededores hay cavernas (machay). Ocupa un área de 437 metros cuadrados, a 3,700 msnm. Es pequeño pero muy bonito y místico.

Esta ruta de trekking esta considerada como una de las más importantes en el mundo, es una experiencia inolvidable no sólo por la aventura sino también por su entorno, su belleza natural y  sobretodo porque te emocionarás al seguir las huellas de los incas hasta llegar a su  santuario por la puerta grande… la Puerta del Sol por el valle sagrado delos incas a Machu Picchu.