Ecoturismo / Turismo Ecologico

Ecoturismo / Turismo Ecologico: Cada año, durante la época principal de las vacaciones se desplazan avalanchas de personas hacia los lugares turísticos. En las autopistas de Europa se registran embotellamientos de varios kilómetros, y el caos rige en el tráfico, en los aeropuertos y estaciones de tren. El desarrollo económico, la ampliación de los derechos sociales, la limitación de la jornada laboral a ocho horas diarias para todos, y sus reglamentos legales, ha sido la condición material y jurídica de esta “invasión” de nuestro tiempo llamado turismo de masa.

Junto con estos cambios materiales, sociales y legales, también se observa una cada vez más marcada separación de la jornada laboral y del tiempo libre de trabajo.Un ejemplo de los países del Norte: las mujeres y hombres que trabajan en las fábricas u oficinas cada día se enfrentan a  una mayor presión para trabajar en una forma más eficiente y en una organización del trabajo más sofisticada. La creciente computerización del mundo laboral también produce una creciente individualización.

Frente a estos hechos, el tiempo libre y viajar se ha constituido como un escape, como el único espacio auto-determinado en la vida humana.  El ser humano trabajador proyecta esos deseos hacia el tiempo libre y las vacaciones.  Así, el hecho de poder salir y viajar es un escape de fuga de una vida anónima, de la monotonía. En la mayoría de los casos, viajar significa no  tanto “hacia” un lugar u otro sitio, sino más bien escapar simplemente de la vida diaria, sin que el destino del viaje tuviera alguna incidencia.

En este contexto, la estrategia de los “tour operators” ha sido vender sistemáticamente su producto al número más grande posible de personas y en forma de paquetes, ofreciendo los servicios de transporte, de alojamiento y de alimentación. La competencia del mercado también ha provocado precios más accesibles, y el turismo se ha convertido en un producto de consumo en masa, de alcance para (casi) todo el mundo. Gracias a la técnica e infraestructura moderna en el sector del transporte, hoy en día ya no es ningún problema viajar, dentro de pocas horas, a cualquier lugar del mundo.

Definiciones EcoTurismo:

En los años 60 apareció por primera vez en inglés el termino “Ecoturismo”. El surgimiento de esta noción tenía relación con el incipiente movimiento ecológico en los países del Norte. Al inicio, se hizo énfasis en la compatibilidad de viajar y evitar daños ecológicos; todavía no se habló de ciertas regiones como destino de esta forma de viajar, tampoco de actividades determinadas.

Por lo general, a esta altura se entendió por ecoturismo una forma especializada de turismo que se concentra y limita a ciertas áreas y determinadas actividades. Ecoturismo se relaciona con regiones naturales relativamente sin alteraciones, normalmente en áreas que gozan el estatus de una zona protegida. En la literatura especializada, los autores utilizan diferentes términos para el “ecoturismo”. A veces el ecoturismo, el turismo ecológico o simplemente el turismo en las áreas protegidas, son sinónimos.

Según Ceballos-Lascurain (1987), el ecoturismo es aquel ” turismo que consiste en realizar viajes a áreas naturales relativamente sin disturbar o sin contaminar, con el objetivo específico de estudiar, admirar y gozar el panorama, junto con sus plantas y animales silvestres y, asimismo, cualquier manifestación cultural (pasado y presente) que se encuentre en estas áreas” (WTO/UNEP 1992:2). Para 1993, el mismo autor amplió la definición e incluyó un nuevo elemento del ecoturismo “que propicia un involucramiento activo y socioeconómicamente benéfico de las poblaciones locales” (Ceballos-Lascurain 1993: 3).

Con respecto a las actividades permitidas en el marco del ecoturismo,  los expertos en esta materia presentan opiniones muy diversas. Unos expresan exigencias muy altas en cuanto a la motivación del ecoturista y su relación con la naturaleza. “El surf tiene relación directa con el tipo de olas, más que con la riqueza natural del lugar (…), es cuestionable considerarlo como parte del ecoturismo” (Budowski 1993:83). A su criterio, actividades como surfing, alpinismo y buceo no son compatibles con el turismo, porque se utiliza la naturaleza como pretexto. Muchos autores exigen que las actividades calificadas como ecoturísticas contribuyan a la creación de una conciencia ecológica y profundicen los intereses en la protección del medio ambiente tanto de los visitantes como de la población residente en los lugares del ecoturismo. Los más pragmáticos de los autores consideran permitidas todas aquellas actividades en áreas protegidas que no causan daño a la naturaleza. Así, incluyen hasta la caza y pesca en estas regiones, si son ecológicamente razonables.

Ecoturismo y otras formas de turismo en el Peru:

La noción “ecoturismo” tiene interpretaciones muy diversas y no existe una definición única aceptada. Así, en el lenguaje cotidiano se utiliza este término para todas aquellas actividades turísticas que se llevan a cabo en áreas naturales. Por lo general, los conceptos del turismo de  naturaleza y del turismo aventurero se utilizan como sinónimos de ecoturismo.

Frente a esta confusión en la definición hay que considerar que el turismo de naturaleza implica una serie de actividades turísticas en áreas naturales, que en alguna forma son útiles para los recursos naturales de la región. En el fondo, turismo de naturaleza tiene relación exclusivamente con el carácter de la región de la actividad turística, sin contemplar necesariamente si esta área soporta tales acciones.

Muchas veces se utiliza el concepto de turismo de naturaleza como una noción superior, subordinando a las formas turísticas como turismo de aventura, ecoturismo, turismo científico, etc… Para aumentar la confusión conceptual, también se habla del turismo de aventura como el concepto general, del cual el ecoturismo y el turismo de naturaleza son partes – o sinónimos En referencia a la “Ecotourism Society”, una de las ONG internacionales con más prestigio en su campo, llega a la definición del ecoturismo como “una forma consciente de viajar a áreas naturales que pretende minimizar los impactos negativos en el medio ambiente y en los cambios socio-culturales, que además produce oportunidades económicas y financieras en beneficio de las áreas protegidas y de las poblaciones locales. Esta definición restrictiva incluye obligatoriamente tres elementos: el financiamiento de áreas protegidas por el turismo; tiene que ser compatible con la protección del medio ambiente y con la estructura social de la región; tiene que producir efectos económicos positivos

Desarrollo y potencial del ecoturismo:

El turismo basado en la naturaleza, que incluye al ecoturismo, es el segmento del turismo que está experimentando el mayor dinamismo en su crecimiento a nivel mundial [IUCN]. No existen estadísticas a nivel mundial sobre el ecoturismo (datos incompletos en los diferentes países,  datos no comparables, etc).

Aunque el ecoturismo se presenta hasta ahora en pequeña escala – comparado con el turismo tradicional – los expertos calculan para este sector un crecimiento de aproximadamente 20% en los próximos años. Para la WTO (World Tourism Organization) también tendrá el turismo de aventura (usado como sinónimo para turismo de la naturaleza) el mayor potencial, porque el mercado turístico requiere, en una medida creciente, nuevos productos de diversión. “El individuo de los 90 se perfila como una persona deseosa de conocer estas pocas zonas naturales que aún subsisten, buscando actividades fuera de lo común que lo mantengan en buena condición física y le brinden nuevas experiencias intelectuales y espirituales”.

La causa por la creciente orientación de los turistas hacia áreas naturales se basa esencialmente en la búsqueda de nuevos estímulos / retos para éstos, en su deseo de estar en plena naturaleza, pues es cada día más difícil encontrar esta sensación en sus países de origen, así como en una sensibilidad cada vez mayor acerca de la situación y los problemas del medio ambiente. El ecoturista típico se caracteriza por tener una formación mayor que el promedio de los turistas. La composición social de los ecoturistas la representa principalmente la clase media y, dentro de ésta, la clase media alta – interesados en la naturaleza y ambientalmente concienciados. Pero la mayoría de la gente que practica tal turismo busca en las áreas naturales/ protegidas un acontecimiento extraordinario, sin ningún interés especial en la naturaleza. El turismo de naturaleza, aparte del turismo tradicional, representa el sector más fuerte. Esta actividad exige el desarrollo de estrategias especificas para poder canalizar este tipo de turismo en un tiempo oportuno, sobre todo por su potencial de traer ventajas económicas para los parques nacionales.

En este contexto, el ecoturismo tiene cada vez más importancia a escala mundial, por ser un instrumento probable para proteger el medio ambiente. En muchos países “en vía de desarrollo”, las medidas para la conservación del medio ambiente tienen todavía poca importancia. A través de la instalación de áreas protegidas, el gobierno mayormente está renunciando a probables fuentes de ingreso (por ejemplo concesiones de madera). Además, no existe generalmente una perspectiva de cómo sacar un beneficio de estas áreas. Generalmente, la gente que vive dentro de las áreas protegidas o en los alrededores (zona de amortiguamiento) está en contra de estas medidas de conservación, porque limita sus actividades y, con esto, sus ingresos, lo que implica un empeoramiento de su nivel de vida. La conservación de los recursos naturales, dirigida a través de sanciones estatales, casi nunca resulta.

Dentro de la política de desarrollo, hoy día domina la pregunta hasta qué medida se puede proteger el medio ambiente a través de un USO sostenible de los recursos naturales. Las experiencias en los últimos años han demostrado que una conservación de la naturaleza no es posible mientras los actores principales, como por ejemplo la gente local, no vean la ventaja económica o cultural. En ese sentido, el ecoturismo podría ser una posibilidad de aumentar la atracción de las áreas protegidas, ofreciendo nuevos ingresos para la población local (mejoramiento de su nivel de vida) y, al mismo tiempo, contribuir a la conservación de las áreas protegidas. De esta manera existe la posibilidad de que la misma gente en las comunidades locales, debido al beneficio económico, se interese en proteger sus recursos naturales; así que el ecoturismo serviría como un instrumento de conservación ambiental.

Algunas experiencias con el ecoturismo:

Hasta ahora, el ecoturismo se ha desarrollado esencialmente en países de América del Este y del Sur, Costa Pica, Ecuador, Nepal e Indonesia. Pero cada vez entran nuevos países a este mercado, haciendo propaganda con su naturaleza, como por ejemplo Belice y Dominica (bucear).

Al inicio, el ecoturismo se basó en la observación de los animales grandes (por ejemplo en Kenia y las islas Galápagos), pero junto con el mejor conocimiento de los turistas procedentes de los países del Norte sobre la naturaleza en general y de los diferentes ecosistemas, paisajes menos espectaculares fueron valorizados (bosque tropical).

Las experiencias hechas hasta el momento tienden a ser negativas, caracterizadas por un desarrollo no dirigido o estructurado de las actividades del ecoturismo, dominado más por la industria del turismo que por las autoridades correspondientes para la protección ambiental y, mucho menos, por los demás actores involucrados. Por esta razón, los impactos del ecoturismo en el medio ambiente se pueden considerar como severos. Por lo general, se constató en la práctica que las comunidades locales y las áreas protegidas no han sido beneficiadas como deberían ser.

Esta misma experiencia se hizo también en Kenia, un país que se conocía durante los años 60 y 70 como iniciador del turismo de naturaleza. Costa Pica tiene la fama de ser un país modelo en el desarrollo del ecoturismo, pero ya experimentó durante los últimos años impactos negativos en el medio ambiente, debido a un gran número de visitantes.  En las islas Galápagos, la cuota de visitantes, determinada por la dirección de Parques, ya está sobrepasada desde hace mucho tiempo. En realidad, el factor decisivo para controlar la cantidad de turistas no ha sido la capacidad de carga ambiental de la región protegida, sino la capacidad de los aviones y aeropuertos (BMZ 1995:62).

Por su lado, otros autores, a través de estudios sobre los parques nacionales en América Latina, no han podido constatar impactos negativos notables en el medio ambiente, por la falta de investigaciones sistemáticas, pero destacaron la carencia de personal e infraestructura adecuada en muchos de los parques nacionales (Boo 1990:38f). El hecho de que los impactos negativos en el medio ambiente, específicamente en los parques nacionales, sean todavía limitados, probablemente se debe a un bajo flujo de visitantes hacia estos parques. La posición de los gobiernos nacionales ante una promoción de un turismo más sano (sostenible) es todavía bastante ambigua. Kenia, por ejemplo, reveló por primera vez interés en proteger el medio ambiente a finales de los años 80, cuando destacó que, por razones del deterioro de la naturaleza, su fuente principal de ingresos de divisas para el país -el turismo- estaba severamente en peligro.

Al contrario, en Costa Pica ya ha existido desde el principio una relación muy estrecha entre el turismo y la protección ambiental. Además, este país centroamericano es conocido a escala mundial por su recomendable política en materia de medio ambiente. Sin embargo, se puede constatar un sobre uso de algunas áreas, el sobrepaso de la capacidad de carga por razones económicas (BMZ 1995: 67). Actualmente, en muchos países del “tercer mundo” el ecoturismo representa sobre todo un nuevo nicho del mercado turístico, una posibilidad de ofrecer un nuevo producto junto al turismo tradicional (como el turismo de playa). En esta perspectiva, el factor de protección ambiental mayormente no tiene una importancia significativa. Por eso, esta nueva actividad turística se caracteriza por una carencia de iniciativas políticas en cuanto a un mejoramiento cualitativo de este tipo de turismo (por ejemplo elaborar y ejecutar criterios obligatorios).

En el cada día más competitivo mercado internacional del turismo, los tour operadores efectúan propaganda comercial presentando favorablemente a un número cada día más grande de países del “tercer mundo” como “paraíso ecológico”, con condiciones óptimas para un ecoturismo. En cambio, en la realidad la potencialidad de las actividades de ecoturismo es bien limitada, debido a la ausencia de mecanismos adecuados y, también, de voluntad política, en el sentido de hacer prevalecer los intereses de todos los sectores sociales de una nación y no favorecer intereses particulares.

Por un turismo ecológico con Peru Inca Trail:

El turismo ecológico está destinado a convertirse en la primera actividad económica de la Unión Europea para finales de siglo. Este desarrollo es vital que se gestione de manera más responsable. La prioridad más importante en este momento es asegurar un mayor respeto del medio ambiente.

El turismo ecológico ha crecido de manera exponencial durante los últimos 30 años. No es difícil encontrar la explicación: la red viaria ha mejorado considerablemente, se dispone de más dinero para dedicar a las vacaciones y las tarifas aéreas son cada vez más baratas, aparte de la apertura de las fronteras internacionales y la proliferación de la información turística.

Europa es un destino muy popular para los turistas extranjeros. El número de visitantes del territorio europeo ha pasado de 200 a 300 millones entre 1980 y 1990. Actualmente el turismo genera como mínimo el 5,5 % del PNB total de la Unión Europea. Se trata de una industria plenamente madura que crea empleo y desarrollo económico.

Con todo, cuando está mal gestionado o mal controlado, el turismo se convierte en una fuente de contaminación más. Los perjuicios son variados y complejos. El turismo puede alterar la calidad del aire y de las aguas, presionar los hábitat tradicionales, fomentar la reforestación y generar grandes cantidades de residuos. Al mismo tiempo, su futuro desarrollo está íntimamente ligado a la calidad del medio ambiente. La industria del turismo tiene un interés directo en que se aplique una estrategia compatible con los objetivos del desarrollo sostenible. Ningún turista quiere nadar en aguas malolientes ni pasearse por bosques muertos. Si el desarrollo turístico se concibe no como un fin en sí mismo, sino como un instrumento de mejora de modos de vida locales y de protección del entorno, entonces puede generar nuevos recursos para la protección del medio ambiente.