Viajes de Aventuras

Viajes de Aventuras: Es un Turismo de Aventura se define como aquel turismo que busca como actividad principal la realización de  deportes de riesgo al aire libre y en un entorno natural atractivo. Normalmente este tipo de turismo se practica en destinos poco comunes, exóticos, remotos o silvestres y en la mayoría de las veces implica alguna forma de transporte poco convencional (bicicleta, kayak,  balsa inflable, caminata, etc.).

Viaje de aventura por el camino inca a machu picchu 2 dias / 1 noche.

Viaje de aventura por el camino inca clasico a machu picchu 4 dias / 3 noches.

Viajes de aventura por el Vilcabamba a Machu Picchu 6 dias / 4 noches.

Viajes de aventura con caminatas al Ausangate 6 dias / 5 noches.

Viaje de aventura con caminata de Choquequirao a Machu picchu 9 dias / 8 noches.

Viaje de aventura por el Cañon del Colca Arequipa 4 dias / 3 noches.

Viajes de aventura y caminatas por el Valle de Lares a Machu picchu 4 dias / 3 noches.

Viajes de aventura, exploracion, ecologico, caminatas por el Salkantay a Machu Picchu 6 dias / 5 noches.

Viajes de aventura en el Inca Jungle a Machu Picchu 4 dias / 3 noches.

El montañismo practicado por profesionales, por ejemplo, puede ser considerado un deporte extremo, que exige entrenamiento adecuado y un profundo conocimiento de sus técnicas. Pero también existen operadores que organizan expediciones abiertas a un

público no profesional, en las que las rutas presentan un grado de dificultad mínimo para los participantes. Esta clase de salidas pertenecen al turismo de aventura: los participantes son turistas que desarrollan una actividad deportiva ajustada a sus propias aptitudes, con fines turísticos y un alto grado de contacto con las expresiones de la naturaleza.

Viajes de Aventuras con Peru Inca Trail dentro del Perú es uno de los países que tiene la mayor diversidad y complejidad de patrimonio cultural a nivel mundial, dichas manifestaciones se encuentran en las 8 regiones geográficas de nuestro país y pueden ser:

  • Materiales: iglesias coloniales, complejos arqueológicos, cerámicas prehispánicas, territorios culturales.
  • Inmateriales: fiestas sacroreligiosas, costumbres ancestrales, danzas prehispánicas, etc.

La entidad encargada de proteger el patrimonio cultural de la Nación es el Ministerio de Cultura, dicha salvaguarda se ha realizado por muchos años bajo la lógica de sitios y monumentos, es decir, se protege un bien específico y puntual y se le busca mecanismos de puesta en valor y gestión especializada. Dicho mecanismo de protección es funcional y válido en diversos casos (como en las casonas e iglesias coloniales o unos complejos arqueológicos, etc.) pero resulta inmanejable e insuficiente en los espacios o lugares que albergan dentro de sí una cantidad significativa de patrimonio inmaterial y material en sinergia e interacción territorial y sociocultural en los viajes de aventura dentro del Peru.

Un ejemplo de estos espacios culturales es “la cabecera de cuenca del río Cañete que constituye uno de los lugares de mayor sacralidad en los Andes centrales ya que constituye el territorio del Apu Pariacaca, nevado tutelar del grupo étnico “Yauyo” quienes ocuparon las cuencas medias y altas de los ríos Rímac, Lurín, Mala y Cañete, en las actuales serranías del departamento de Lima desde los 900 años D.C. Para las sociedades del Alto Cañete el espacio se ha configurado por la acción de los apus o montañas sagradas.

En la actualidad, el papel hidrológico del nevado Pariacaca es fundamental. El agua de fusión glaciar alimenta lagunas y bofedales de las partes altas de las cuencas de los ríos Cañete y Mantaro. En el Alto del Cañete notamos cómo las poblaciones desarrollaron estrategias exitosas que les permitieron establecerse permanentemente en este territorio. La actividad pastoril está directamente vinculada a la característica de los recursos y al acceso a ellas, así como su interacción con las condiciones topográficas.

Dentro del territorio nacional Peruano existen muchos focos potenciales en oferta turística frente a la gran demanda creciente de esta actividad que se está convirtiendo, en los últimos años, en una de las actividades económicas con gran impulso y desarrollo ante la actual crisis económica que vienen sufriendo muchos países de la región.

En nuestro territorio, tan variado y complejo, encontramos  espacios rurales con gran valor ecológico, concepto que cada vez está cobrando mayor fuerza en el sector turístico debido a la variada demanda de visitantes y turistas que prefieren lugares con patrones naturales que los alejen de la caótica área urbana metropolitana con un pésimo  ordenamiento territorial, caracterizado por sus flujos  bulliciosos y transitadas calles congestionadas de personas y vehículos en los viajes de aventuras.

Una de las limitantes que enfrentan actualmente los espacios rurales en los viajes de aventura con mayor flujo turístico en los últimos tiempos, es la alta fragilidad que presentan sus elementos componentes, tales como los cuerpos de agua, como los ríos, lagos, lagunas, manantiales, bofedales, el suelo, las masas glaciares y nivales, la vegetación autóctona, la fauna endémica, el aire, entre otros. Sumado a ello el poco grado de cultura ambiental y turística por parte de los visitantes o turistas acerca del funcionamiento sistémico de cada elemento componente tan frágil uno del otro, el problema se agudiza más aún.

Los viajes de aventura es identificar la importancia de la geografía local representado por los elementos estructurales de los espacios rurales como el sistema hídrico, la geomorfología reinante, el aire troposférico y la biología de la zona. Con ello se estaría contribuyendo al mejor manejo de  estos espacios, la conservación de la diversidad biológica y alcanzar el desarrollo sostenible de la comunidad local donde se lleva a cabo la actividad del turismo rural que busca ser sostenible.

El Perú es un país reconocido en todo el mundo por su autenticidad, biodiversidad, legado histórico y por ser cuna de una de las civilizaciones más antiguas del planeta. Sin embargo, enfrenta en la actualidad retos de un mercado cambiante y cada vez más competitivo. Las investigaciones de mercado realizadas muestran que el turista actual busca experiencias que marquen un cambio en su vida, contribuyan a su realización personal y, desde luego, que estimulen sus sentidos, todo ello acompañado de servicios e infraestructura de calidad que todo destino turístico debe ofrecer.

Por ello, el Plan Estratégico Nacional de Turismo de viajes de aventura plantea 9 objetivos estratégicos que permitirán lograr que el destino Perú sea competitivo y sostenible. Dichos objetivos buscan: el incremento de las divisas, el incremento de los turistas nacionales e internacionales, la diversificación de la oferta para la atracción de nuevos segmentos de mercado, el fortalecimiento del recurso humano en turismo, el fomento de una cultura turística y la oferta de servicios con estándares de calidad internacional.

Es importante destacar que para el cumplimiento de los objetivos estratégicos del sector, la articulación público-privada constituye uno de sus principales pilares. Por lo tanto, el rol de ambos sectores es transcendental y contribuirá a la consolidación del sector turismo en el país. En 2012, el Perú suscribió la Carta de Compromiso por el Desarrollo del Turismo-Golden Book, promovida por la Organización Mundial de Turismo y por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo, mediante la cual nuestro país se compromete a garantizar un crecimiento integrado de la actividad turística. En ese sentido, y por la transversalidad de la actividad turística,  la articulación multisectorial juega un papel fundamental, toda vez que se requiere de la  convergencia de acciones de diversos sectores del Estado.

Finalmente, y con el propósito de lograr que el turismo se convierta en un instrumento tangible de desarrollo económico, social, cultural y ambiental, el Mincetur reafirma su compromiso con esta actividad, esperando alcanzar a 2021 la cifra de 5.1 millones de turistas internacionales, aumentar a 4.24% su aporte al PBI, incrementar el flujo de viajes por turismo interno, convertir al turismo en la segunda actividad generadora de divisas en el país y fomentar la generación de nuevos puestos de trabajo, que contribuya a mejorar la calidad de vida de la población.

El turismo emplea a millones de personas en el mundo, genera intercambio comercial, mejora la calidad de vida de las comunidades, acorta diferencias entre las naciones y promueve el desarrollo de los países a través de las experiencias generadas en los viajes. Son estas las razones que permiten afirmar que el turismo se está convirtiendo en una de las principales actividades generadoras de desarrollo económico y social en el mundo, y nuestro país no está exento de esta tendencia. El año 2012 marcó un hito en el turismo mundial, pues se alcanzó la cifra récord de 1 billón de turistas internacionales, según reportó la Organización Mundial del Turismo (OMT), y en 2013 se prevé un crecimiento de 4% con respecto al año anterior.

Por otra parte, la mayor dinámica de crecimiento del turismo internacional se sitúa en las regiones emergentes de Asia, América Latina, Europa Central y del Este, Medio Oriente y África, donde se resalta al Perú, en contraste con las economías avanzadas. El incremento de la clase media en el ámbito mundial y nacional es otra tendencia importante, puesto que representa una gran oportunidad para las empresas de abordar esta nueva demanda, que requiere innovación a la medida y adaptación a sus gustos. Asimismo, el atributo “lugar de procedencia” está adquiriendo una mayor importancia, lo que hace que el producto sea concebido como una expresión de los valores que identifica a una región o país de origen, razón por la cual la marca país ejerce influencia también en la decisión de compra.

Estas tendencias, tanto en el ámbito internacional como nacional, son las razones que nos han impulsado a actualizar el Peru y ampliar su horizonte hasta 2021. Este renovado Peru propone un enfoque multitemático, buscando que el Perú desarrolle productos turísticos diferenciados, en distintos sectores de mercado, como el turismo cultural, de naturaleza, de aventura, por citar algunos ejemplos. Esta oferta multitemática pretende abarcar segmentos especializados, basados en opciones diferenciadas y, al mismo tiempo, complementarios.

El objetivo principal de los viajes de aventura es posicionar al Perú como destino turístico competitivo y sostenible. Con ello se busca incrementar las divisas generadas por turismo receptivo, incrementar el flujo de turistas nacionales e internacionales en el país y posicionar el destino Perú en todo el mundo. Asimismo, se busca consolidar y diversificar la oferta turística, promover una cultura turística entre los peruanos, fomentar el fortalecimiento institucional de las entidades del Estado y de las instituciones encargadas de la gestión de destinos, entre otros objetivos que permitan hacer del turismo una herramienta de desarrollo económico, social, cultural y ambiental. Hagamos posible materializar los objetivos trazados y asumamos un rol activo en el desarrollo del Perú a través del turismo.